VISION

El ser humano forma parte de ese todo que denominamos "universo"... una parte limitada en el tiempo y el espacio. En una especie de ilusión óptica de su conciencia, experimenta sus pensamientos y sentimientos como si estuvieran separados de ese todo. Esta ilusión es una especie de prisión para nosotros...

Albert Einstein

ACTITUD INTEGRAL

Una actitud íntegra abre el corazón y los sentidos para exponerlos a la realidad.
Ser humanos íntegros es asumir la responsabilidad sobre nuestras creencias y nuestra forma de entender el mundo; y actuar en consecuencia.

REALIDAD CONSENSUAL

Para medir o discriminar algo dentro de nuestra inabarcable realidad es necesario marginar una dimensión a favor de otra, enfocar nuestra atención en determinado aspecto de la realidad y dejar otros fuera. Al marginar nuestra atención obtenemos la sensación de separación; la percepción de las formas o la sensación de tiempo. A través de esta separación o discriminación adquirimos nuestro sentido de individuación así como la sensación de pertenecer a determinado grupo humano, tiempo y lugar. ¿Y a cambio de todo esto, qué dejamos fuera?

PREGUNTAS EN EL AIRE

¿Qué dimensiones o aspectos de la inabarcable realidad quedan marginados de nuestra atención cuando nos identificamos con "yo", "nosotros", "aquí" y "ahora"?
¿Cuáles son las consecuencias de no atender esas otras dimensiones de nuestra vida?

REALIDAD HOLOGRÁFICA

Los estudios de sicosomática, terapias familiares, psicología transpersonal; la constatación de sincronicidades; etc., nos muestran que el universo se comporta como un holograma: cada parte contiene en si misma la información del todo. La teoría de los campos morfogenéticos explica como podemos percibir información por el simple hecho de exponernos o sintonizar con determinado campo o sistema. Para la civilización occidental esto forma parte de un nuevo paradigma; sin embargo esta forma de ver el mundo explica fenómenos tan antiguos como el poder de la oración o del pensamiento; ciertas formas sutiles de percepción; etc.

Las implicancias de esta "nueva" forma de entender la realidad son vastísimas. Sus aplicaciones prácticas se popularizan rápidamente en el ámbito científico y terapéutico. Al entrenarnos en esta forma de percepción se nos muestran con gran transparencia dinámicas subyacentes en las relaciones intra e interpersonales que antes eran sólo explicables a través de teorías e interpretaciones. El acceso a toda esta información ha permitido avanzar enormemente en la comprensión de causas y desarrollo de todo tipo de acontecimientos: enfermedades, dinámicas de relacionamiento y organizacionales; y ha echado luz sobre importantes cuestionamientos éticos, morales y existenciales.

LA RESPONSABILIDAD DEL CONOCIMIENTO.

Cuando aprendemos a "ver" de esta manera comenzamos a vislumbrar la importancia e indestructibilidad de los lazos que nos unen a nuestros antepasados y familias; las leyes que de forma natural rigen y equilibran toda interacción entre seres humanos y las consecuencias profundas de cada una de nuestras acciones. Nos enfrentamos entonces a la responsabilidad de vivir en concordancia con este conocimiento.

LO INMUTABLE Y LO VARIABLE

Inmutables son: el tiempo y el lugar donde nacimos, nuestra red familiar y la suma de nuestras acciones y decisiones pasadas.
Variables son: nuestros actos y decisiones futuras que configuran nuestro destino y el de toda la humanidad.

SANAR, APRENDER Y CRECER

Desde el momento en que nos re-conocemos como seres portadores de un alma, partícipes de un alma mayor, gran parte de las confusiones que aquejan nuestras mentes "modernas" puede comenzar a despejarse.

Teniendo en cuenta la primacía de la realidad espiritual o "gran campo morfogenético" donde nos hallamos inmersos; la actitud primordial es "sintonizar" con nuestra realidad más profunda; reconocer, agradecer y aceptar lo inmutable para dejar nuestra energía psíquica, emocional y física disponible a las áreas donde si podemos cambiar. El reconocimiento de este gran campo que nos une a todos y a todo, nos proporciona la medida de nuestras posibilidades y limitaciones en cada momento y la guía para tomar nuestras decisiones. Sin este reconomiento nos desconectamos de las fuerzas esenciales.

En el nivel del Alma la tarea principal es reconocer los sistemas a los que nos hallamos vinculados y nuestra órbita en cada sistema.

Estando en sintonía con nuestra alma podemos hacer mucho para ordenar y quizás reencauzar nuestra vida, contactando con nuestra metas y valores más elevados. Estamos permanentemente comprobando como el desconocimiento de los mandatos del alma crea perturbaciones, sufrimiento y enfermedades en nuestro cuerpo sicofísico.

En el nivel psicofísico necesitamos identificar y trabajar sobre los hábitos que disocian nuestro pensamiento de nuestras percepciones y sentimientos; reconociendo que somos parte de un organismo mayor.

Sanar, aprender y crecer involucran a nuestro ser en todos sus planos. Una vez que reconocemos esto vemos la necesidad de redefinir nuestra forma de hacer, nuestra forma de tomar decisiones y alcanzar objetivos. Lo más lógico en un plano puede no ser lo que necesitamos en este momento de nuestras vidas. Eliminar un síntoma sin reconcer sus causas puede implicar perder una valiosísima oportunidad de reencontrarnos con el amor o la plenitud de algo que clama por nuestra atención.

ACTITUD TERAPEUTICA

Quienes trabajamos en el reconocimiento de la unidad de la vida y el alma de las personas, familias y grupos humanos ya no podemos concebir un síntoma físico o síquico ni un problema personal o social como un evento aislado.

La terapia es a la vez una ciencia y un arte. No se trata de "arreglar" algo sino de entrar en sintonía para despertar, destrabar y acompañar por un momento las fuerzas de vida de otro ser. Como tal me remito al sentido etimológico de la palabra "terapeuta": servidor de Dios; servidor de lo divino en las demás personas. Un servicio para ayudar a despertar las fuerzas sanadoras; transmitir lo aprendido e inspirar a otra persona a ver lo divino en si misma y atreverse a cambiar y crecer.